En la actualidad el 45% de los pequeños y medianos astilleros existentes en España son gallegos, constituyen el sector privado del naval gallego, encontrándose principalmente en la Ría de Vigo.
Además, Galicia tiene un importante centro de construcción naval militar Navantia, en la Ría de Ferrol, con unas modernas instalaciones y un importante “Know-how” en diseño y construcción de buques.
Además, Galicia tiene un importante centro de construcción naval militar Navantia, en la Ría de Ferrol, con unas modernas instalaciones y un importante “Know-how” en diseño y construcción de buques.
Estos datos genéricos hacen que se identifique claramente el sector naval como un sector estratégico en la estructura industrial gallega. A lo largo del 2007, el número de ocupados en alta laboral en la construcción naval llegó a superar los 10.000 trabajadores, situándose en abril de 2008 en 10.416 trabajadores lo que supone un incremento del 5,4% con respeto al mismo periodo del año 2007 y un 20% con respecto a 2006. En su consecuencia el sector naval gallego, ocupa al 4,95% de la población trabajadora de nuestro sector industrial.
La actividad de la construcción y reparación naval en Galicia acredita una facturación superior a los 1.400 millones de euros anuales según la patronal del sector, creció en el primer trimestre del 2007 un 5% con respecto a 2006, datos que contrastan con la evolución clara negativa de años anteriores, representando el 2,51% de PIBpm gallego.
La competitividad del sector a nivel mundial es espectacular, con incrementos de las exportaciones en los últimos años superiores al 80% (13% en el Estado) y que permitieron dar un salto de gigante al conjunto del sector en la Europa comunitaria, tanto, que por cartera de pedidos Galicia ya figura por delante de países como Francia, Finlandia o Dinamarca, e incluso con más que la suma de los tres.
Galicia es ya una pieza de peso en el sector naval europeo y mundial, desarrollando más del 8% de la carga de trabajo a nivel europeo.
El futuro de la construcción y reparación naval es sumamente positivo y esperanzador, y esta afirmación la podemos avalar en los siguientes datos:
1º. 45.000 son los buques que atraviesan al año el corredor marítimo de Fisterra.
2º. Según Naciones Unidas entre el año 2006 y 2011 se prevé un crecimiento del tráfico marítimo de un 6%, teniendo a Europa como protagonista.
3º. Según Puertos del Estado el tráfico de mercancías en los puertos españoles, crecerá un 70% hasta el año 2020.
4º. El tráfico de mercancías en el Puerto de A Coruña se incrementará en un 30% con la entrada en funcionamiento del Puerto Exterior de Punta Langosteira.
5º. El tráfico de mercancías en los muelles de Ferrol se multiplicará por tres con el Puerto exterior de Cabo Prioriño.
6º. Se prevé un incremento sustancial en el número de buques metaneros que se aproximarán a las costas gallegas como consecuencia de la entrada en funcionamiento de REGANOSA.
Ante este panorama de presente y de futuro, cabe preguntarse ¿Qué está haciendo el Gobierno Gallego en su conjunto, que no la Consellería de Industria individualmente, y el Gobierno de España ante un sector industrial de pujanza y con futuro en unos tiempos de profunda crisis y recesión?
La respuesta es contundente, NADA, analicemos los acontecimientos:
1º. El astillero de Navantia en Perlio, el antiguo ASTANO, un astillero de 800.000 metros cuadrados, concebido para albergar a 6.000 trabajadores, y que llegó a lanzar al mar el mayor petrolero del mundo, cuenta con 360 operarios dedicados a una actividad auxiliar del astillero de Navantia en Ferrol, el antiguo BAZAN. Esta situación convierte al astillero de Perlio en la única factoría del Grupo Navantia que no tiene pedido propio. Situación que viene determinada fundamentalmente, entre otros, por dos factores, la existencia de un veto europeo para que Navantia Fene pueda desarrollar algún tipo de actividad civil, y por el modelo que Navantia tiene de reparto de la carga de trabajo entre sus astilleros. El Gobierno gallego en su conjunto no hizo, ni hará nada para que el Gobierno de España modifique una situación inadmisible en los tiempos en que estamos.
2º. El señor Rodríguez Zapatero efectuaba en el mes de febrero del año 2007 una gran promesa, que la Armada Española realizaría el encargo a Navantia Ferrol de construir la 6ª Fragata F-100. Dos años después nada se sabe de dicha promesa. El Gobierno gallego en su conjunto no hizo, ni hará, valer la palabra del Presidente del Gobierno de España.
3º. El Presidente de la Xunta de Galicia el pasado 4 de junio del 2007, en una reunión con el empresario García Costas, aseguró que Vigo dispondría a finales de ese mes de un Centro de Reparaciones Navales.
La idea del Centro de Reparaciones Navales de Vigo aparece en el seno de la Asociación de industriales Metalúrgicos de Galicia (Asime), contando con la adhesión de un grupo muy importante de empresas, si bien, el diseño inicial fue modificado como consecuencia de que no había superficie suficiente en la Ría, negociándose con la compañía de construción y reaparición Metalships.
Muy recientemente, en el Centro de Reparacións Navais de Vigo participaban 55 empresas de la ría de Vigo, suponiendo una inversión de 90 millones de euros, que incluye la compra del astillero Metalships en Ríos (Teis), del Grupo Rodman.
Pero la crisis y la falta de ayudas están condenando al olvido definitivo de este proyecto, de crear un centro para la reparación de embarcaciones de gran tamaño en la ría de Vigo.
El Gobierno gallego en su conjunto, no puede permanecer impasible ante la pérdida de estas oportunidades esenciales en la dinamización económica de Galicia. Un astillero de los mejores de Europa, situado en la ría de Ferrol no puede permanecer oxidándose mientras que en Ferrol y en Galicia la crisis y el desempleo está echando sus garras devastadoras. Lo mismo cabe decir de Vigo, mientras se desangran sus sectores productivos, no se puede dejar marchar una gran oportunidad que pondría en valor las instalaciones de la desaparecida conservera Núñez Rey y el astillero Metalships, siendo un generador importantísimo de riqueza y empleo para Vigo y Galicia.
Todos los partidos políticos y la sociedad civil de Galicia deben reaccionar frente a este atropello de las instituciones españolas y europeas contra Galicia. Nuestro sector naval no puede desaprovechar sus potencialidades por culpa de unos políticos que prohíben la construcción naval en la ría de Ferrol, sin ningún tipo de fundamento, y que prohíben las ayudas públicas para construir una infraestructura naval de interés estratégico.
Es el momento de exigir a nuestros dirigentes unidad de acción y contundencia, el período de la tibieza tiene que quedar atrás, y hay que anteponer los derechos y los intereses de los gallegos a cualquier otro interés estatal o internacional, que olvida que un País en pujanza pide paso al crecimiento y a la modernidad.
Disculpe podria indicarme de donde ha obtenido estos datos?
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